martes, 11 de enero de 2011

La Boda en Casa


Ciertamente, en caso de disponer de una finca particular o una casa con un gran jardín, no hay opción más personal ni comparable al entorno de tu hogar. La libertad para organizar justo lo que vosotros queréis es inimaginable. Aunque, en un primer momento, os resulte lioso y lleno de interrogantes, la opción de celebrar vuestra boda en un sitio tan íntimo es realmente un regalo y que, contando con la ayuda de un organizador profesional, resultará un evento de gran éxito y acierto.
Para dar este paso hay que tener en cuenta algunos factores:
 Disponer espacio suficiente para estacionar los vehículos de los invitados.
 Organizar diferentes zonas, una para la ceremonia, otra para el cóctel, una tercera para el banquete y otra diferente para la barra libre que, en caso de necesidad, puede ser la misma que se destinó al cóctel. De esta forma la gente estará cómoda y no tendrá que esperar a que el personal haga los cambios en la misma área.
 En caso de lluvia, hay que ver si hay espacio real para albergar una carpa o bien disponer el banquete en un salón interior o porche cubierto.
 También es imperativo disponer de una zona donde colocar sanitarios o lavabos portátiles ya que los baños de la casa no suelen ser suficientes para dar servicio a tantos invitados.
 No hay que olvidar que la cocina debe ser amplia para permitir la movilización de personas del catering y acondicionar una zona de office para ir disponiendo los platos a punto de salir.
 Muy importante es comprobar que la vivienda o finca puede sostener la electricidad de la música, iluminación, aire acondicionado, electrodomésticos y que hay áreas en los jardines para colocar generadores eléctricos.
 Una buena iluminación es totalmente esencial si la recepción es al aire libre. Es importante que tengáis en cuenta luces que no deslumbren, que sean suficientes y que no atraigan a bichitos. Los faros de colores pueden ser interesantes, para eso lo mejor es utilizar bombillas LED, un avanzado y completísimo sistema de iluminación que no requieren de grupos ópticos ni de reflectores y su gasto es mínimo. Estos dispositivos, además de tener un bajo consumo, no deslumbran y crean efectos realmente impactantes. La garantía de éxito es total.
 El camino hacia la barra libre se puede indicar con antorchas de pie clavadas en el césped y que se apagarán justo cuando los invitados hayan llegado al espacio de la barra libre, para evitar que puedan arder.

jueves, 9 de diciembre de 2010

BODAS EN NAVIDAD


A la hora de elegir la fecha para la celebración de una boda, hay diferentes variables que tener en cuenta: compromisos laborables, invitados, vacaciones, etc... y lógicamente la época del año es clave según el tipo de boda que queramos tener, la facilidad de traslado de los invitados en caso de bodas fuera del entorno habitual, la climatología, etc...
Aunque en los últimos diez años las bodas son estacionales, normalmente de mayo a octubre, hay quien prefiere las bodas de invierno debido al clima tan favorable español y a que se pueden organizar bodas de mañana aprovechando, así, el día completo y una boda de día siempre da mucho más juego.

Los más originales ya están interesándose por la celebración de su boda durante la época navideña. Con la excusa del clima navideño se pueden organizar divertidos detalles durante el evento. Una buena idea es sorprender a los invitados con pequeños paquetitos que pueden colocarse a los pies de un árbol de navidad. También podemos recurrir a pequeños pinos para señalar las ubicaciones en las mesas o a calcetines navideños atados a cada silla, además de aprovechar la decoración navideña para adornar los platos del banquete y ofrecer un cotillón temático.

El espíritu navideño permite licencias en la decoración que pueden crear una atmósfera realmente única. Se pueden colocar candelabros con velas sobre la mesa como centro de mesa o bien usarse plantas de navidad o de pascua, es decir, unas poinsettias o flor de papagayo, sus hojas pueden ser de varios colores: amarillas, salmón, blancas, rojas….
La decoración para el espacio o donde se vaya a celebrar el banquete podría ser de guirnaldas con lazos en rojo, plata o dorado al igual que los manteles y las mesas.
También se puede utilizar un gran árbol de Navidad junto al sitio destinado a la ceremonia civil y forrar la mesa del concejal de rojo y dorado. Un buen recuerdo podría ser una cajita llenas de chocolates que es un buen significativo de la Navidad, adornos personalizados con motivos navideños, los regalitos metidos en cajitas y envueltas en papel navideño…

Sobre el menú existen muchas variantes, por ejemplo se podría preparar una especie de buffet libre donde haya una mesa de quesos, otra de dulces, otra de turrones y el menú puede estar basado en platos de Navidad. Las opciones son ilimitadas.

Sin duda, una boda en Navidad quedará en la memoria de vuestros invitados por original y bonita y siempre será fácil de recordar.

martes, 16 de noviembre de 2010

BODA AL AIRE LIBRE O BODA DE INTERIOR



Al preguntarnos dónde celebrar nuestra boda hemos de tener en cuenta diferentes aspectos que, sin duda, van a marcar el estilo de toda la celebración. Estos condicionantes son la época del año, la hora del día, la localización geográfica, número de invitados y estilo en sí mismo de la boda.

Es importante considerar algunos factores en los que las parejas no suelen caer, como son la comodidad de los invitados, de los novios y sus familias y de las personas implicadas en servir la boda. Una boda al aire libre puede ser muy bonita en un entorno histórico, en un paisaje determinado pero si el paraje elegido tiene demasiada vegetación hay que tener en cuenta que habrá mosquitos y bichitos que irán buscando la luz de los faroles que, casi siempre, suele coincidir con los sitios donde se coloca a los invitados. Además, en ciertos espacios cercanos a un río, granja, planta industrial, podemos encontrar en verano algunos olores desagradables. Otro elemento a tener en cuenta es el calor, en algunas localidades en el mes de julio el calor puede llegar a ser sofocante teniendo en cuenta, además, que va acompañado de una indumentaria no del todo cómoda, comida y bebida. Es posible que algunos invitados no se muestren activos ni participativos por agotamiento. Además, los meses de junio y julio son los de más lluvia en algunas regiones, como en la Comunidad de Madrid, siendo octubre y marzo los meses en los que menos precipitaciones hay en esta provincia.

En cuanto a una boda en un salón interior tiene muchas ventajas, como la comodidad del terreno ya que el césped siempre es incómodo para las señoras que llevan tacones y una superficie no lisa trae complicaciones a la hora de colocar las mesas o de servir los camareros en las mismas. Además, la decoración puede ser de lo más variada ya que no hay que salvar ninguna irregularidad provocada por el paisaje. De hecho, una decoración adecuada puede transformar espacios anodinos en ambientes sobresalientes. Ahora bien, si la boda es de día, hay que asegurarse de que el salón tiene ventanas lo suficientemente amplias como para que llegue la luz a cada rincón. Si la celebración tiene lugar como cena, el tema de ventanales no tiene mucho sentido. En cualquier caso, el exterior, al ser de noche, no se va a poder contemplar. Es importante, además, la temperatura que, al ser un espacio de interior, puede ser fácilmente controlable. Hay que tener en cuenta que la temperatura ha de ser cómoda para que los señores puedan comer con chaqueta y las señoras no se enfríen llevando un echarpe o chal ya que ellas habrán dejado sus prendas de abrigo en el ropero. En caso de ser verano, igualmente el aire acondicionado no debe estar demasiado alto durante la comida o cena mientras que sí debe regularse durante el baile y barra libre ya que es el momento en que los invitados se implican y se mueven con más energía por lo que la temperatura no debe ser demasiado alta ya que originaría cierta intolerancia al alcohol y fatiga acompañada de sueño, especialmente después de una comida copiosa.

Para concluir, a la hora de elegir espacio para nuestra celebración debemos hacernos las siguientes preguntas:
 ¿La ceremonia se va a celebrar in situ? En ese caso, debemos disponer de una sala diferente a la del banquete. Al aire libre, ya que apenas ocupará una hora, sería ideal en un rinconcito de un jardín o bajo un arco de flores.
 ¿El banquete tendrá lugar en una noche de verano? Si es así, lo más cómodo en cuanto a temperatura, inclemencias del tiempo, irregularidades del terreno, es celebrarlo en un salón interior.
 ¿El salón interior es demasiado grande para el número de invitados de la boda o carece por completo de ventanas o resulta demasiado frío? Entonces podemos preguntar si se podrían disponer las mesas en el jardín exterior de la manera más cómoda para todos y buscar una decoración ad-hoc y la forma de ahuyentar los bichitos.

Las opciones son variadas, siempre priorizando acerca de lo que a los novios les gusta y les hace felices es más fácil conseguir una boda de ensueño.